Congreso Nacional de Honduras superó todos sus zafarranchos

Congreso Nacional de Honduras, cumplió con su día a día la semana anterior: quema de la Constitución, golpes de boxeo, fajazos, petardos y más. Aquí te decimos por qué.

Tegucigalpa, Honduras 3 de junio de 2019.- Por la tarde se rumoraba de todo y había sensación de que algo grande iba a pasar. Que en cualquier momento iba a detonarse la madre de todas las payasadas y así fue.

Antes de eso, acostumbrados a las diferencias y a los ambientes tensos las horas para los diputados en el Congreso Nacional transcurrieron normalmente. Siguió el típico ambiente burócrata, de «corbatudos» yendo y viniendo y las visitas con papeles en las manos.

El orden del día era el siguiente, el Congreso Nacional se aprestaba a firmar un polémico contrato con la empresa estadounidense Oracle. Resulta que en Honduras desde hace algunos años el trabajo del Registro Nacional de las Personas, RNP, está en entredicho. Historias de corrupción han salpicado a esa institución a cuan mejor.

Pues reformar  la base de datos del RNP es una de las grandes necesidades nacionales, en el entendimiento de quienes dirigen el Congreso Nacional.

Debe dotársele de una serie de programas para transparentar y eficientar todos sus servicios. Otros hablan de modernizar el RNP y darle toda la importancia que amerita.

Congreso Nacional de Honduras personal de mantenimiento utiliza un extintor después del estallido de un petardo.

En medio de esa vorágine llega Oracle, la multinacional estadounidense de tecnología que tiene una subsidiaria en Honduras. Oracle es la gran beneficiada mediante compra directa por un monto de aproximadamente 7.6 millones de dólares.

Pero no solo eso, Oracle según el contrato queda exento de impuestos. ¿Raro?, no,  en realidad en el Congreso Nacional pueden hacer esto y muchas cosas más. Resulta descabellado exonerar de impuestos a una empresa extranjera justo en el momento que los organismos de tributación están ampliando toda la base de ingresos. Están cobrando «hasta por respirar».

Pero Oracle no solamente no pagará impuestos sobre renta ni sobre ventas. Tampoco pagarán impuestos sobre los equipos e insumos que introducirán al país.

El carácter directo de la contratación y esas exenciones fueron los elementos centrales de la controversia.

Otro de los problemas es que los diputados de la oposición pusieron el grito al cielo asegurando que desconocían el contrato con Oracle es por ahí donde la inconformidad empezó a fluir.

El Congreso Nacional de Honduras ya prácticamente es otra cosa y no ese ente que establece la doctrina.

Si en realidad se buscara el bien común no habrían zafarranchos. Todos se pondrían de acuerdo.

Pero en el Congreso Nacional de Honduras los shows, las peleas, los cláxones y el intercambio de golpes son constantes por lo que ese hemiciclo, que debiera ser un espacio de deliberación en su más alta expresión, más se asemeja a un circo romano.

¿Es útil un Congreso así?, sería la pregunta. Creo que lo es en el sentido meramente instrumental, pero jamás para las razones por las cuales está creado.

Sin embargo el Congreso Nacional debe seguir su agenda y en medio de eso, dar circo a la población. Los honorables -así se les llama a los diputados y diputadas- deben llegar a las reuniones aunque no quieran y soportar las cosas que nunca en sus vidas habían visto. Ni siquiera en el kínder, escuela o el colegio.

El miércoles 29 de mayo de 2019

Era el día escogido para armar el ring. Cuando empezaron con lo del contrato de Oracle como que lanzaron un arma química en medio de los opositores, se revolvieron, salieron de sus curules, empezaron a gritar a sonar sus cláxones y a recitar sus estribillos.

Tan grave fue que aparecieron petardos y en los vídeos se aprecian estallidos y humo. Personal del Congreso tuvo que hacer acopio de extintores, en medio del tumulto. La cosa se salió de control, un concierto de golpes y empujones se dejaron venir. Fue una escena realmente deplorable.

Cuando el dialogo acaba, viene la otra etapa, la de la irracionalidad. Fue lo que pasó. Las bestias se atacaron en manada igual que lo hiciera un grupo de búfalos.

Dentro del desorden dos imágenes causaron particular atención: la primera un golpe de un diputado oficialista sobre un opositor. La cámara capta en su exacta dimensión el acto boxístico.

Aún peor, la segunda imagen ofrece lo impensado, un opositor agrede a otro diputado con una faja. Y otros haciendo bulla con sus silbatos.  Ahora viene algo para historia ni aún así pararon de leer el contrato.

Cuando preguntaron ¿se aprueba?

Aprobado.

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