La miseria (de la discriminación racial) que abate a La Ceiba

Eduardo Zablah, el famoso Gallo de Oro, apoyando la marcha contra el racismo del día miércoles 22 de mayo de 2019.

Discriminación racial. Se ha desprendido una enorme ola de discriminación racial que recuerda aquellos viejos tiempos, por una razón meramente decorativa: la reina de La Ceiba es garífuna.

Tegucigalpa, Honduras 23 de mayo de 2019.- En los últimos meses La Ceiba, reconocida por ser la novia de Honduras, se hizo famosa también por su crisis energética, frecuentes y largos cortes de luz. Pero otro problema invadió a la ciudad que es una desgracia aún peor, la miseria de la discriminación racial que amenaza con dividir a la ciudad.

Todo inició el 15 de mayo de 2019, ese día Katherine Jalil Suazo Bernardez fue electa reina de la Feria Isidra y del Gran Carnaval Ceibeño, suficiente motivo para que a través de la redes se desencadenará todo el odio  contra la comunidad garífuna.

En realidad en esto La Ceiba tiene grandes antecedentes, en la década de los 60,s en el siglo pasado la ciudad estaba prácticamente dividida, existían lugares, restaurantes por ejemplo a los que no podían acudir garífunas. En la historia de La Ceiba siempre se muestran orgullosos de su vena olanchana, pero nunca se observa igual sentimiento sobre su parcialidad garífuna, afrodescendiente.

La discriminación racial es endémica en La Ceiba

Siempre hubo, entonces, una  preeminencia de los mestizos sobre los negros. Ellos son los que gobiernan desde siempre y los negros, afro descendientes y garífunas relegados a un papel terciario en el mejor de los casos.

El protagonismo de la negritud estaba en los aspectos meramente folclóricos o deportivos, nunca en lo político, social o económico. Un dato revelador es que el estadio local era denominado “Nilmo Edwards”, en honor a aquél gran futbolista negro de habla inglesa, increíblemente, las autoridades resolvieron a principios de los 90s  que ese nombre NO existía y que el recinto deportivo pasaba llamarse Municipal Ceibeño.

Lauro Álvarez ha visto la evolución social garífuna de La Ceiba y apoyó la marcha contra el racismo. Un trabajo cívico que no solamente debería de ser lucha garífuna.

Pero las sociedades cambian y en los últimos 30 años, se produce una transformación social de la negritud de La Ceiba: es decir van adquiriendo mejores niveles de vida, mejores viviendas y ese mejoramiento económico los hace dispersarse por toda la ciudad. Antes estaban hacinados en Barrio La Julia, La Isla y Barrio Ingles y después, incluso llegan a los barrios finos de la ciudad.

Los garífunas adquieren estudios profesionales y en su vida organizada logran influencia  nacional e internacional a través de la Organización Fraternal Negra de Honduras, OFRANEH-GARIFUNA y la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario, (ODECO).

En línea con lo anterior, la Pastoral Garífuna coordinada por Lauro Agapito Álvarez, también ofrece desde La Ceiba una novedad cada vez más notoria en el ámbito religioso, es decir. La comunidad garífuna fue abriéndose mayores espacios.

Hay evolución pero la discriminación racial se mantiene

Esta evolución no es muy bien digerida por la élites locales, por las familias tradicionales, por las que mandaban, tampoco es bien recibida por micropoderes, por aquellos que estaban acostumbrados a que los negros les hicieran los mandados, les lavaran los carros o les limpiaran el patio.

Quienes son ceibeños, de Corozal o de Sambo Creek saben a qué familias nos referimos. En el deporte, también se vino una generación dorada copando a los equipos grandes de la ciudad. Hay muchas transformaciones más, pero imposibles de representar en este corto artículo, basta con resumir que la negritud de La Ceiba ya no es la misma de los años 70s, inclusive 80s. Aunque persiste el mismo sentimiento antinegrista.

Milton Núñez tomando también la pancarta

La gran casualidad que NO esperaban muchos en La Ceiba es la que ha permitido que prominentes espacios, otrora inexpugnables, son conquistados por garífunas, aquella comunidad tantas veces estereotipada.

En el periodo 2018-2020, por primera vez en la historia la Alcaldía de La Ceiba es dirigida por un joven garífuna; Jerry Sabio, médico de profesión y respaldado por una aureola de honestidad.

Uno de los diputados es también garífuna: Tomas Ramírez, un ex dirigente estudiantil reconocido que llegó al Congreso Nacional por el Partido PINU, y NO por el Partido Liberal o el Nacional, las dos grandes franquicias de la política hondureña.

La gobernadora departamental, es decir la “presidenta” del departamento es garífuna, la doctora Noelmy Arzú.

Y finalmente cuando no se habían recuperado de esto, la reina de La Ceiba y de la Feria Isidra es Katherine Jalil Suazo Bernárdez, una garífuna, electa por un jurado mestizo y que se hizo del reinado con un discurso tan potente que minimizó a sus rivales.

Las benditas redes sociales

Posterior a ello, las redes sociales estallaron con epítetos groseros, los insultos, las ofensas. Mucho caso, no se debería hacer a esto, porque no se trata de personas civilizadas, una persona civilizada nunca ofende, ni engulle el puñal contra nadie, el problema de callar es que estos ataques se pueden convertir en normales.

Contra el alcalde, se han unido más allá de sus banderas políticas, es decir liberales y nacionalistas se han unido con el propósito de hacer fracasar al Dr. Sabio. Basta con escuchar las radios o las televisiones locales para advertir el linchamiento mediático del que es víctima. El pecado del alcalde es ser garífuna. Ni siquiera en los 8 años pasados del anterior alcalde Carlos Aguilar, seriamente cuestionado se observó la ferocidad actual. Hoy en día la prensa, lejos de reclamar juicio contra Aguilar se dedican a golpear a Sabio.

Es grave, una comunidad divida, no prospera. Divide y vencerás dicen otros. En realidad la población de La Ceiba debe asegurarse bien antes que creerle a los medios. Una buena pregunta sería ¿por qué no contra Aguilar y sí contra Sabio?

¿Tienen razón los racistas?

No en definitiva.

Pero en la mente de ellos, pudieran ser que tengan razón los racistas de La Ceiba, pues vieron en su propia cara como la miel se les escapó de las manos, no obstante dividir una ciudad con tantos problemas es una idea pésima. La Ceiba, debe tomar el buen camino, mientras tanto los garífunas deben responder a estos ataques con inteligencia. Jamás con la violencia, nunca con odio.

Los órganos de contralores como la Fiscalía de las Etnias, los Comisionados deben vigilar y castigar de oficio. Las familias tradicionales de La Ceiba, los dueños de medios deben darse cuenta que la ciudad ha entrado en una nueva era, que la multiculturalidad de La Ceiba es uno de los encantos de su buen nombre. Que La Ceiba debe ser un remanso de paz, no de odio. Basta Ya!

Aquí unos comentarios en redes sociales

 

Showing 3 comments
  • Bernardo Guerrero
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    Buiduti Binafuin umarigu Sasamu. Cada día nos sentimos muy orgullosos los garinagu cuando se le pregunta. De donde eres. Y responden soy de la Ceiba. Gumagana Nuria. Claro que sí. Es importante reconocer esta parte con Dignidad. Identidad y sentido de pertenencia. Por muchos
    Motivos y más porque los fundadores de esta Aldea. Comunidad. Ciudad fueron nuestros ancestros garinsgu. El peor problema consiste en que muchos desconocen esta realidad y quizás por falta de interés o la misma falta de conocimiento. Es más importante seguir luchan en contra de todo tipo de males sociales. Porque al final. Merecemos respetar y ser respetado como seres humanos.
    Mosu hamuga wasigiruni dasi le higirubei Wayunagu lun wageidagun luagu ebegihabu le magumuchaditi higirun woun. Sagü dan

    • Kenny Castillo
      Responder

      Saludos Bernardo Guerrero. Gracias primeramente por tu comentario, ya que eso eleva mi página. Creo que estamos en un momento clave, de la cual todos debemos estar concientes. No ayuda para nada callarse, en cambio manifestarse y hacerlo de manera civilizada ayuda a construir un mundo mejor para los que vienen de tras. Nuestros ancestros hicieron lo que tenían que hacer. Ahora nosotros debemos responder a nuestra responsabilidad histórica de honrar a nuestro antepasado mediante la lucha.

  • Sandra Marin - Brooks
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    La discriminación es una gran ignorancia y es dañino como el cancer lo unico que el cancer no discrimina. Debemos de querernos los unos a los otros sin ver color, raza, religión, política, etc. Hoy dia muchos humanos se han civilizado y otros se quedan en las tinieblas. Solamente la persona que no tiene a Jehová en su corazón es la que discrimina. Ciertamente, el que le huye a Jehová es demonio y no tiene identidad, ni amor, ni compasión. Hay personas beníficas y malévolas en todas las razas. Solamente hay que ser selectivo y luchar contra los malos. No permitir que la maldad se multiplique como por ejemplo la discriminación que es enormemente dañina en la sociedad en que vivimos. Los medios de comunicación pueden ayudar a resolver este topo de problema sin alterarlo.
    Al ignorante hay que enseñarle porque no sabe y sabe que no sabe.
    Al necio hay que evitarle por completo porque cree que sabe y no sabe. es soberbio.
    Al que está dormido hay que despertarle porque sabe y no sabe que sabe. Es muy humilde.
    Al sabio hay que seguirle porque el sabio sabe que si sabe y conoce de identidad y del valor humano.
    God be the glory.

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